El Puente – Gay Talese

La máquina del tiempo se ha inventado: Este libro nos transporta a 180 metros sobre el río Hudson, entre los gritos de los boomers y el estruendo de las remachadoras, en el año 1964. Desde allá arriba se puede disfrutar del paisaje de cemento y metal de una Brooklyn que ya parece hecha a sí misma, pero que está en constante crecimiento. Trabajadores temporales de todo Estados Unidos viajan de ciudad en ciudad para subirse a alturas imposibles, para mover toneladas de acero y cemento, para dejar su sudor y muchas veces su sangre en las grandes obras de ingeniería de la época. Rascacielos que arañan las fronteras de la atmósfera, autopistas tan anchas como ríos de asfalto, puentes que salvan distancias imposibles: alguien tiene que jugarse la vida para construirlos.

“Construir un puente es como ir a la guerra; el idioma es el propio de los barracones militares y los hombres se dividen de acuerdo con un sistema de rangos.”

 
Editorial: Alfaguara
Año: 2018 (original 1964)
Autor: Gay Talese
Traducción por: Antonio Lozano
(excelente, por cierto)

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9/10

Les llamaban boomers. Siempre a la caza del trabajo extremo, peligroso y bien pagado. Harían cualquier cosa por más horas extra. No son unos vagos, cobran buen dinero por trabajar como animales, como héroes. Viven al límite de sus fuerzas, su trabajo es una competición por terminar primero, por hacer más que los demás, por demostrar que valen, que sirven para algo. Cada fin de semana viajarán las distancias que sean necesarias en coches de gran cilindrada y a velocidades suicidas para llegar con sus familias, entregar sus pagas y dormir en una cama que apenas reconocen. El retorno de los héroes. A primera hora del lunes volverán a estar remachando a cien metros de altura entre vientos fuertes y racheados hasta arriba de cafeína o lo que haga falta.

 

Este libro, de la mano de un magistral Talese documental, nos presenta el proceso completo de la construcción de un puente entre Staten Island y Brooklyn en 1964. No tiene más, pero resulta que algo tan prosaico es capaz de presentarnos dramas humanos, terribles y sencillos que no olvidarás fácilmente: La  vecina desesperada, la última que quedó por trasladarse del barrio fantasma que debía ser derribado para hacer sitio a la autopista que cruzaría el río. Los amigos que no volverán a serlo tras un error fatal en al cima de un puente que tiene más de trapecio que de lugar de trabajo. El iracundo capataz relegado a funciones de tercera cuando su edad le aparta de unas funciones que le han hecho una leyenda secreta entre los boomers. Las jugarretas que gastan los “niñatos” para vengarse de los abusos e iras del amo y señor del puente, “Hueso” Murphy.

 

Es un libro, al final, sobre una cultura olvidada, casi secreta, que existió a la vista de todos durante las grandes expansiones de ingeniería de mediados del siglo pasado. La construcción de un puente como el Verranzano-Narrows es una tarea de tal envergadura y dimensiones que parece mentira que una vez concluida sea olvidada tan rápidamente. Talese golpea cada frase con la simplicidad de quien describe obviedades. Se lee en un suspiro y te transporta a otro tiempo, que bien podría ser otro mundo. Leyendo su prosa sentirás que has construido algo real, algo tangible y bueno, desde el sillón de tu casa o el asiento del metro. Un puente de celulosa entre la crónica y el periodismo.  

Como Pilares de la Tierra, pero con dos cojones.

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